La política de Cooperación Internacional de Obama, ¿para el desarrollo o la guerra?

Dr. David Perez Palacio, Consultor Jurídico de Estrategia y Marketing ltda.
Los procesos y tendencias de las relaciones internacionales viven hoy un proceso de fluctuación, sus elementos están en desarrollo, produciéndose un constante dialogo entre las corrientes neo realistas y liberales, y otras tendencias y métodos, como una nueva manera de dirimir los conflictos, vale la pena decir que la cooperación internacional pasa de de ser un concepto militar para convertirse después de la segunda guerra mundial, cuando es necesario reconstruir Europa, en un concepto de desarrollo. Constituye una vergonzosa visión del mundo el hecho de que los modelos económicos que se dedicarían a la cooperación han terminado produciendo bienes no para toda la población sino para los que tienen poder adquisitivo, o para los que no tienen recursos, productos baratos de baja calidad o duración. No será malo tener tratados de libre comercio, lo malo son tratados de libre comercio inequitativos, ellos nos venden computadores y nosotros los forros, por ejemplo. Por otro lado, basar las relaciones internacionales en los miedos de los pueblos resulta anticristiano y perverso. Tenemos el derecho a vivir sin desconfianzas y crisis financieras artificiales creadas políticamente. Es necesario replantear conceptos de política internacional desde la razón de ser de los estados, de los capitales, de la historia, de los métodos: la sobrevivencia del género humano que incluye su entorno. A Obama, que juró sobre la Biblia de Lincoln, le debería parecer inmoral un sistema de política internacional donde el poder está medido por la capacidad de destrucción y no por la capacidad de conservación y alivio de las penurias del mundo. El deberá decidir por qué quiere ser recordado, si por llevar (y traer), muerte y destrucción a los pueblos de la tierra o vida y bienestar. David Pérez Palacio